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Construcción Civil

AUDITORIO Y PALACIO DE CONGRESOS DE BADAJOZ

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  • Obra: Auditorio y Palacio de Congresos de Badajoz
  • Situación: Antigua plaza de toros circular, inserto en un bastión pentagonal del siglo XVII. Badajoz
  • Autores: José Selgás Rubio y Lucía Cano Pintos
  • Promotor: Junta de Extremadura

El solar sobre el que hay que trabajar es bastante extraño: la antigua plaza de toros de la ciudad, circular, inserida en un bastión pentagonal de la muralla Vauban del S. XVII, plaza que a su vez se situó sobre otra más antigua de madera de 1850.

Desde la memoria del concurso se pidió disculpas por usar como partida una cita de Leopardi: "El último grado del saber consiste en reconocer que todo lo que buscábamos estaba siempre delante de nuestros ojos". Pero parecía que con ella se resumía el proceso de cómo, en un principio, la dificultad de actuación en este condicionado lugar pasó a ser obviedad al reconocer que lo que se buscaba ya existía.

Para conservarlo, bastó con abarcar todo ese ámbito existente, rellenándolo absolutamente. La dificultad de aplicar el sistema de colmatar una parcela se producía porque ésta consistía en un vacío, vacío circular sobre un bastión, y como tal debía continuar. La complejidad de colocar un Palacio de Congresos en un vacío y que éste continúe vacío, viene resuelto mediante un fácil truco, truco de magia, truco que consiste en invertir la zona de espectadores al lugar de las antiguas gradas. Después, el cilindro que se produce en el centro se viste de luz para que desaparezca proyectado sobre los anillos exteriores de poliéster, que marcan el incierto límite de ese vacío. Por supuesto el truco viene preparado por la colocación bajo tierra y bajo el bastión del mayor número posible de elementos del programa, en disposición de elementos radiales proyectándose al centro.

Desde fuera se podría pensar que la marquesina de la entrada principal es la manivela, la única construcción que aparece, representa y abre todo el edificio bajando por la escalera a la que cubre.

Desde dentro, la sala principal corresponde a la misma idea exterior del cilindro con paredes luminosas del mismo material acrílico, techo translúcido a modo de cañizo sobre el que se mueve la sombra del óculo y suelo del mismo color oscuro que la plaza y patio exterior.

Desde fuera esta obra ya está finalizada, ha ido creando en general una gran inquietud: cuanto más se trabaja en ella, en vez de aparecer, desaparece. Desaparece diluida en esa herencia palimpséstica que desde el inicio se asumió y cuyo mantenimiento fue el único objetivo.

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