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EDIFICIO CORPORATIVO DE OFICINAS PARA "HISPASAT" EN MADRID

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  • Título: Edificio Corporativo de Oficinas para "Hispasat"
  • Situación: Madrid
  • Arquitecto: Juan Herreros Guerra

El edificio corporativo de Oficinas

El proyecto de la nueva sede de Hispasat resulta de la remodelación integral de un edificio existente del que solo se aprovecha la estructura. Este inmueble, construido a finales de los años 70 presenta la particularidad de ser de planta circular y disponer originalmente de unos cerramientos totalmente alejados de cualquier criterio sostenible.

El encargo supone desplegar en su interior un concepto contemporáneo de oficina bajo la impronta del máximo confort basado en la elección de los materiales y sus gamas cromáticas, la búsqueda de la transparencia y visibilidad y el equipamiento con un mobiliario coherente con la arquitectura. En este sentido, suelos técnicos de modulación 60x60, techos suspendidos acústicos de modulación 120x120cm, mamparas acristaladas con butirales de colores de modulación 120cm, armarios y archivadores de 30, 60 y 90 cm, etc., componen un sistema completo de ecuaciones que resulte todos los casos particulares sin que sea necesario recurrir a soluciones especiales o puntuales. El efecto es un espacio continuo en el que los techos y los suelos son percibidos en continuidad al disponer de sendas granjas transparentes en los cerramientos en su encuentro con los planos horizontales mientras que la opacidad y translucidez de la franja intermedia asegura la suficiente privacidad y concentración a las personas en sus puestos de trabajo.

Pero sin duda, el elemento más especial del proyecto es su fachada. Concebida con el triple objetivo de dotar de una nueva imagen a la compañía, controlar las radiaciones solares y matizar las vistas y ofrecer un valor añadido en materia de seguridad y mantenimiento.

La imagen de la compañía, dedicada a la gestión de satélites artificiales, se ha entendido como un reto de creatividad que ha centrado sus esfuerzos en conseguir una figuración delicada y evanescente, de clara reminiscencia espacial, en la que unas superficies metálicas acabadas en lacados de tres tonos similares producen una vibración variable según el edificio es estimulado por las condiciones climatológicas, la luz natural, las nubes, los atardeceres, etc. Desde el exterior, el edificio aparece como una construcción enigmática y sensible que aparece en el paisaje y se mide cromáticamente con él. En la noche, la luz artificial exterior y la que se filtra por la celosía triangulada acentúa el efecto plástico de instalación en permanente diálogo con la naturaleza. Desde el interior, la percepción a través de la celosía crea una relectura del paisaje que una vez reconstruido por la mirada, queda manipulado por la trama geométrica, algo que nos permite manipular las vistas sobre los lugares menos agraciados a la vista. El efecto en el puesto de trabajo es de una fachada que tamiza la luz y produce una lectura sosegada e íntima por ofrecer dos planos de percepción, el de la propia superficie interior de la fachada y el del paisaje que se divisa a su través. Por otro lado, la prolongación de la celosía una altura considerable sobre la cornisa del edificio, asegura una vista no perturbadora de la maquinaria de cubierta además de reproporcionar el volumen en una silueta más equilibrada que flora suspendida gracias a que no toca el suelo del que le separa un zócalo remetido de color gris sombra.

Desde el punto de vista del comportamiento mediambiental, la celosía ofrece tres densidades de calado diferentes que barren el espectro solar en tres sectores con diferentes radiaciones solares. El hecho de estar la celosía separada de un metro del edificio produce un efecto de cámara sombreada y ventilada que asegura reducción de pérdidas y ganancias así como unas viseras virtuales ofrecidas por los caminos de mantenimiento que protege doblemente los vidrios de la exposición.

La seguridad y el mantenimiento están basados en la disposición de una serie de pasarelas que aprovechan las estructuras en voladizo necesarias para el montaje de la celosía. Estos caminos permiten: el mantenimiento del muro cortina desde el exterior sin que operarios ajenos a la empresa deban acceder al edificio; su utilización como recorridos de emergencia y evacuación; asegurar la vigilancia de la celosía y todos sus elementos estructurales para prevenir procesos de oxidación o deterioro así como obras de sustitución, corrección de los huecos practicables, revisión de sus motores, etc.

Acero Galvanizado

El uso del Acero Galvanizado ha sido clave para el éxito del edificio. La necesidad de realizar una estructura de sujeción que supone ménsulas fijadas a las cabezas de los forjados, montantes de fijación de las plantas lacadas y trazado y disposición de las pasarelas de mantenimiento, solo han sido posibles gracias a la utilización del acero galvanizado atornillado con todo el montaje. Toda la instalación necesitaba de correcciones permanentes por lo que supone adaptar un sistema de precisión a una estructura de hormigón construida con la mínima precisión. Nuestro deseo de que el sistema fuera totalmente atornillado por razones de mantenimiento y montaje reversible tanto en el capítulo de la fachada como en el de las barandillas y otros elementos puntuales como los balcones de observación de la cubierta, hace de este edificio una muestra muy elocuente de las ventajas de acero galvanizado en la construcción.

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